La plataforma prohibirá exigir tareas de limpieza que antes caían sobre los viajeros. La medida encendió a anfitriones y también alivió a muchos huéspedes.
Airbnb prohibió a los anfitriones pedir a los huéspedes que hagan tareas que “normalmente llevaría a cabo un servicio de limpieza”, entre ellas quitar la ropa de cama, sacar la basura o lavar y guardar los platos.
Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 1.035,86 Bs y la tasa oficial del BCV en 889,26 Bs, según Precio Dólar Paralelo.
La nueva regla, recogida en su política de limpieza, aplica a las reservas hechas a partir del 20 de noviembre y detonó una ola de quejas entre quienes alquilan sus espacios por la plataforma.
La regla que enfureció a los anfitriones
En foros y redes, varios anfitriones expresaron molestia porque la empresa les quita margen para imponer tareas de salida a los huéspedes. Una persona en el foro oficial sostuvo que los anfitriones tienen la responsabilidad de proteger sus inversiones, sus hogares y, en muchos casos, sus espacios personales.
Otros fueron más duros. En Reddit, un usuario comparó a Airbnb con “una pareja maltratadora”, mientras otro aseguró que, si no ve cambios sustanciales, se irá de la plataforma. También hubo quien dijo que, de ahora en adelante, sus cocinas quedarán “reducidas a lo estrictamente imprescindible”.
En un grupo de Facebook para anfitriones, una persona publicó una supuesta captura de pantalla de su intento fallido de editar la sección “Solicitudes” de su alojamiento. Según describió, quiso pedir que lavaran y dejaran secar los platos, que llevaran la basura a un contenedor y que dejaran las toallas en el lavadero, pero la interfaz marcó las peticiones en rojo y le impidió guardar los cambios.
Qué sí permite Airbnb y qué sanción aplica
Airbnb aclaró en un comunicado del miércoles que la nueva política no puede esquivarse poniendo esas tareas en la sección de “Solicitudes” del anuncio. El portavoz Simon Letouze dijo a WIRED que los anfitriones todavía pueden hacer peticiones “razonables”, como pedir que los platos se dejen en el fregadero.
La empresa también citó ejemplos permitidos, como pedir duchas cortas en zonas con restricciones de agua o que la basura se deposite en contenedores a prueba de osos. Además, prohibirá exigir a los huéspedes que firmen contratos separados, salvo excepciones limitadas por requisitos legales locales, estancias más largas o el acceso a un servicio opcional.
Airbnb advirtió que quienes incumplan estas reglas pueden recibir advertencias y, en casos graves, ver sus anuncios eliminados o ser expulsados de la plataforma.
La compañía recordó que sus normas básicas ya exigen tratar la vivienda del anfitrión como si fuera la propia. También indicó que las tarifas de limpieza solo cubren la preparación habitual del alojamiento y que no se puede cobrar a los huéspedes por no hacer tareas específicas de salida, aunque sí pueden dejarse reseñas sobre limpieza.
En paralelo, la plataforma mantiene su programa de protección AirCover, que reembolsa hasta 3 millones de dólares por determinados daños materiales causados por huéspedes.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.