Europa llega a la época de bajas temperaturas con los depósitos de gas en mínimos históricos, una situación que ha llevado al comisario europeo de Energía a solicitar formalmente a los Estados miembros que implementen medidas urgentes para reducir la demanda energética de cara al invierno.

Un almacenamiento en mínimos históricos

Según los registros de El Economista, las cifras de almacenamiento de gas europeo se encuentran en el punto más bajo desde que Gas Infrastructure Europe (GIE) comenzó el registro de datos en 2011. A fecha del 30 de septiembre de 2026, el porcentaje de llenado se situaba en el 71,50%, una cifra considerablemente inferior al 82,5% registrado en idéntico periodo del año anterior.

A pesar de un ligero repunte reciente, el volumen almacenado permanece lejos del objetivo del 90% fijado por la Unión Europea para el periodo comprendido entre el 1 de octubre y el 1 de diciembre.

Medidas de contención y presión en los mercados

Ante este escenario, la misiva enviada por el comisario solicita acciones directas a los socios comunitarios, tal como informa RTVE. Entre las recomendaciones figuran restringir la temperatura en edificios públicos, apagar el alumbrado exterior y moderar el consumo eléctrico en las horas de mayor demanda.

La combinación del conflicto en Oriente Próximo y la tensión heredada de la crisis con Rusia ha disparado los costos en los mercados internacionales. Conforme a los datos de Yahoo! Finanzas, los precios del gas se han más que duplicado, alcanzando cotas que no se observaban desde 2022. El medio nacional irlandés RTE subraya que la Unión ha tenido que desembolsar 100.000 millones de euros adicionales este año por su energía sin recibir suministros suplementarios.

Por su parte, el Gobierno español ha optado por elevar de 16,5 a 21 días las existencias mínimas de gas natural licuado en las plantas de regasificación para reforzar la seguridad del suministro durante los meses invernales, según detalla El Periódico de la Energía.