España cerró 2025 como la cuarta economía de la Unión Europea, con un PIB de 1,69 billones de euros, de acuerdo con los datos de Eurostat. El país quedó detrás de Alemania, Francia e Italia, y se mantuvo por delante de Bélgica, Suecia, Irlanda y Austria.

España conserva su lugar entre las mayores economías del bloque

El tamaño de la economía española la ubicó solo por debajo de Alemania, con 4,47 billones de euros; Francia, con 2,99 billones; e Italia, con 2,26 billones. La distancia con Italia sigue siendo estrecha en términos de volumen económico.

El dato confirma que España permanece entre los principales motores económicos de la Unión Europea, en una clasificación dominada por las cuatro mayores economías del continente.

Polonia acelera y desplaza a Bélgica

El informe también registró el ascenso de Polonia, cuyo PIB a precios corrientes alcanzó 922.900 millones de euros en 2025. Con esa cifra, el país aportó 4,9% de la economía de la Unión Europea y se ubicó como la sexta economía del bloque, por delante de Bélgica.

Eurostat atribuye ese avance a años de crecimiento económico, desarrollo industrial, exportaciones y una demanda interna robusta. En 2025, su PIB real creció 3,6%, más del doble del promedio de la Unión Europea, que fue de 1,5%.

El organismo también advirtió que una economía grande no equivale necesariamente a un mayor nivel de vida. En el caso polaco, el PIB per cápita se situó en menos del 85% de la media comunitaria, lo que aún lo mantiene por debajo de Europa Occidental.