La apertura gradual de la economía venezolana ha abierto nuevas necesidades para las empresas que hacen negocios dentro y fuera del país, entre ellas la…
La apertura gradual de la economía venezolana ha abierto nuevas necesidades para las empresas que hacen negocios dentro y fuera del país, entre ellas la de mover dinero hacia Colombia y recibir pagos desde otros mercados. En ese contexto surgió Qash, una fintech fundada por los hermanos venezolanos Spiwak que ya procesa varios millones de dólares al mes y comenzó su expansión hacia Venezuela.
Una solución para cobrar y mover dinero en dólares
La compañía opera desde Colombia y Estados Unidos y se ha enfocado en ofrecer infraestructura financiera basada en dólares digitales y cuentas empresariales en Estados Unidos. Con ese esquema, busca que las operaciones se liquiden en cuestión de horas y con costos menores a los de las transferencias internacionales tradicionales.
“Estamos trabajando muy de la mano con empresas latinoamericanas que tienen clientes en Estados Unidos o en otros mercados y necesitan una forma eficiente de cobrar y mover su dinero”, explicó Ami Spiwak, cofundador de la fintech.
La idea inicial estaba orientada a personas interesadas en ahorrar en dólares, pero la demanda más fuerte llegó desde el sector corporativo. Hoy, el principal mercado de Qash está compuesto por compañías exportadoras de servicios, agencias de mercadeo, firmas tecnológicas, empresas de turismo médico y otros negocios que venden servicios en el exterior y reciben pagos desde Estados Unidos.
Enfoque en empresas con alto volumen de operaciones
Qash trabaja actualmente con cerca de 50 clientes empresariales y ha concentrado su estrategia en compañías que mueven montos altos de dinero. La firma apunta a negocios que reciben pagos internacionales y ejecutan operaciones importantes cada mes.
De acuerdo con Spiwak, muchas de estas empresas continúan usando transferencias internacionales convencionales, un proceso que puede tardar entre tres y cinco días hábiles y generar costos relevantes por intermediación bancaria.
La propuesta de la fintech busca reducir esos tiempos y simplificar el manejo de fondos mediante una plataforma propia de gestión financiera y cuentas corporativas en Estados Unidos.
Crecimiento acelerado y respaldo de inversionistas
La empresa recibió sus primeros recursos de inversión hace aproximadamente dos años y medio, provenientes de Antler, un fondo internacional de venture capital, y de un programa de emprendimiento respaldado por el gobierno de Países Bajos.
Desde entonces, Qash ha registrado un crecimiento acelerado. Spiwak indicó que durante el segundo semestre del año pasado multiplicó por 30 el volumen procesado y que este año volvió a triplicar esa cifra entre diciembre y mayo.
Venezuela, una de las apuestas para 2026
Uno de los proyectos más importantes de la compañía para 2026 es su entrada a Venezuela. Qash ya completó el primer proceso de vinculación de empresas en el país y ve una oportunidad para facilitar las operaciones entre compañías venezolanas y colombianas.
La fintech considera que uno de los principales obstáculos que enfrentan actualmente las empresas venezolanas es la falta de mecanismos eficientes para realizar pagos internacionales, lo que obliga a muchas organizaciones a recurrir a estructuras complejas en terceros países o a intermediarios informales.
En ese escenario, la empresa busca convertirse en un puente para los pagos empresariales entre ambos mercados. “Vemos una demanda enorme. Hay muchas empresas que necesitan cobrar en Estados Unidos, pagar proveedores internacionales o realizar operaciones con Colombia y hoy no cuentan con herramientas sencillas para hacerlo”, afirmó Spiwak.
La expectativa de la fintech es que Venezuela aporte de manera significativa a su crecimiento durante el segundo semestre del año.