El Mundial 2026 impulsa el gasto en bares y restaurantes de Estados Unidos
Los negocios de comida y bebida muestran el mayor repunte por el torneo, con alzas en las ciudades sede y diferencias marcadas entre las principales urbes anfitrionas.
Por Gabriela Semprún··Actualizado hace 6 h
El Mundial de Fútbol 2026 está dejando un efecto económico visible en Estados Unidos más allá de los estadios, con un aumento del consumo en comercios, especialmente en bares y restaurantes de las ciudades sede durante la fase de grupos.
El gasto se aceleró en las ciudades anfitrionas
Un informe de Bank of America, elaborado a partir de datos agregados de tarjetas de crédito y débito, detectó una aceleración del gasto minorista en casi todas las ciudades estadounidenses que recibieron partidos. El mayor impulso se concentró en el segmento de restaurantes y bares, donde el gasto presencial creció 5,3% interanual en las tres semanas finalizadas el 27 de junio en las 11 ciudades sede de Estados Unidos.
Ese comportamiento contrastó con el resto del país, donde el aumento fue de 3,8% en el mismo período. El banco señaló además que, antes del arranque del torneo, esas mismas ciudades mostraban un desempeño por debajo del promedio nacional en ese tipo de consumo, por lo que el cambio fue especialmente notorio tras el inicio de la competencia.
Los Ángeles y Nueva York marcaron la diferencia
Entre las sedes con mejor desempeño, Los Ángeles figuró como una de las más favorecidas. La ciudad recibió dos partidos de la selección estadounidense durante la fase de grupos y registró una aceleración del gasto en prácticamente todas las categorías analizadas.
Nueva York también presentó una evolución superior a la de la mayoría de las ciudades anfitrionas. La ciudad se benefició por la organización de varios encuentros de alto perfil y, además, por un impulso adicional asociado al triunfo de los Knicks, de acuerdo con el reporte.
Seattle, en cambio, no mostró un cambio significativo después del inicio del Mundial. Aun así, el banco precisó que el gasto minorista en esa plaza ya venía creciendo con fuerza antes del torneo, por lo que no era fácil atribuir un salto adicional al evento deportivo.
Boston y Miami quedaron rezagadas
Boston y Miami aparecieron como las únicas ciudades sede donde el gasto en restaurantes y bares no se aceleró durante las últimas tres semanas analizadas. Ambas también registraron una desaceleración en otras categorías del comercio minorista presencial.
El informe atribuye parte de esa dinámica a que Boston y Miami albergaron partidos de la fase de grupos de Escocia. Según referencias periodísticas incluidas en el estudio, una cantidad importante de aficionados escoceses viajó a Estados Unidos para seguir el torneo, lo que pudo haber desplazado parte del consumo habitual de los residentes locales.
Bank of America advirtió, además, que sus datos solo reflejan el gasto de consumidores radicados en Estados Unidos, ya que la muestra corresponde a clientes del banco en ese país. Por eso, el impacto real del Mundial probablemente sea mayor al que muestran estas estadísticas, porque no incluye el consumo de los turistas internacionales que viajaron para asistir a los partidos.