El dirigente de Ansa, Ítalo Atencio, informó que, según los datos de la segunda quincena de mayo, las unidades vendidas en los supermercados aumentaron un veinte por ciento respecto al mismo periodo de 2025.

Además, detalló que los consumidores se agrupan en cinco perfiles predominantes: el conservador, que adquiere únicamente lo necesario; el racional, que compara precios y busca la mejor opción; el adaptativo, que prueba nuevas marcas y experiencias de compra; el aspiracional, que abarca a todos los compradores; y el digital‑híbrido, que realiza sus adquisiciones mediante canales en línea.

Señaló además que muchos hogares han pasado de un comportamiento aspiracional a uno más defensivo, destinando ahora más del sesenta por ciento de sus ingresos a alimentos, productos de salud y de limpieza, lo que refleja un ajuste en la prioridad del gasto familiar.

Este patrón sugiere que, pese al aumento en la cantidad de unidades adquiridas, el monto promedio de cada transacción ha disminuido y las compras se realizan con mayor frecuencia y mayor planificación, indicando una reconfiguración de los hábitos de consumo frente a la presión inflacionaria y la caída del poder adquisitivo.