El Rin alcanza niveles sin precedentes

La histórica escala de medición en Kaub, que registra la altura del río Rin desde 1856, ha arrojado una cifra alarmante: el cauce descendió hasta los -5 centímetros a finales de septiembre. Esta marca no implica un lecho seco, pero impone restricciones severas a la navegación comercial, limitando drásticamente la capacidad de carga de los barcos que transitan por esta arteria vital.

El impacto logístico es evidente. En el puerto de Duisburgo, las embarcaciones han tenido que reducir su carga a unas 300 toneladas frente a las 3.000 habituales, según Schifffahrt und Technik, complicando una cadena de suministro que depende fundamentalmente de la fluidez de estas aguas.

Un fenómeno continental

La problemática no se limita al Rin. Según datos de Copernicus, los caudales medios registrados durante julio y agosto fueron los más bajos desde que arranca su serie en cuencas estratégicas como el Danubio, el Po, el Loira, el Ródano y el Sena. Aunque el Centro Común de Investigación (JRC) estima que la sequía afectó al 50 % del territorio europeo, el impacto en los ríos ha sido desproporcionado.

La escala de Kaub es una referencia histórica para la navegación europea.