El Banco de México publicó una normativa que le abre la puerta a comprar determinados títulos de deuda en el mercado secundario con el fin de respaldar la liquidez del mercado monetario cuando sea necesario. La decisión forma parte de una herramienta preventiva que permitiría al banco central intervenir si las condiciones financieras se complican.
De acuerdo con lo anunciado, Banxico podrá adquirir Cetes de cupón cero y Bondes F de tasa variable a partir del tercer trimestre, siempre que la situación de liquidez así lo requiera. El alcance de esas compras no será automático: dependerá de las previsiones de liquidez y del comportamiento del mercado en cada momento.
Aplicación y límites de la medida
El banco central indicó que informará el monto máximo potencial para cada trimestre dentro de su programa de subasta de títulos públicos. Además, precisó que la medida entrará en vigor el 17 de agosto, según un documento separado difundido el lunes. Con ello, la autoridad monetaria busca contar con mayor margen para actuar de forma preventiva ante posibles tensiones.
Banxico explicó que estas operaciones están diseñadas para fortalecer la aplicación de la política monetaria, al facilitar una gestión más eficiente de la liquidez del sistema financiero. Según su planteamiento, el objetivo es contribuir a un funcionamiento ordenado del mercado monetario y ayudar a que la tasa de interés interbancaria a un día se mantenga alineada con la meta fijada por su junta de gobierno.
