El Banco de la República de Colombia incrementó su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos, llevándola a 12,25%, una decisión adoptada por mayoría de su Junta Directiva. Este ajuste tendrá como consecuencia un encarecimiento de los créditos y una posible desaceleración en la colocación de préstamos para hogares y empresas.
Daniel Velandia, director de Investigaciones Económicas de Credicorp Capital, advirtió que los aumentos en las tasas de interés suelen ejercer presión sobre la capacidad de pago de los hogares y las empresas. Según el analista, la transmisión de estos ajustes al sistema financiero no es inmediata, por lo que los efectos del nuevo incremento podrían tardar en reflejarse por completo en las diferentes modalidades crediticias.
Menor dinamismo en la cartera crediticia
Felipe Campos, gerente de Estrategia e Inversión de Alianza Valores, destacó que la cartera de créditos creció un 2,3% real hasta julio, aunque con un ritmo menor al registrado en meses anteriores. Este frenazo fue más notable en el crédito comercial, que apenas avanzó un 0,5% en el mismo período. Campos explicó que los vencimientos de cartera siguen contrayéndose en términos reales, pero con una tendencia al alza, lo que refleja unas condiciones financieras más ajustadas para los hogares y las empresas.
El analista también previó que, ante la expectativa de nuevos incrementos en la tasa de política monetaria, la cartera podría perder tracción en los próximos meses. Wilson Tovar, director de Investigaciones Económicas de Acciones y Valores, añadió que el impacto de las subidas de tasas se siente con mayor rapidez en los créditos nuevos, más que en los ya existentes, lo que afectará a quienes soliciten préstamos en el corto plazo.




