American Express reducirá cerca de 5% de su plantilla global y registrará un cargo de reestructuración de USD 336 millones en el tercer trimestre, en un ajuste que la compañía vincula con una reorganización interna y con su preparación para usar inteligencia artificial en más procesos.

El anuncio se conoció el viernes 23 de octubre, cuando la empresa presentó sus resultados trimestrales. Su director ejecutivo, Stephen Squeri, explicó que la medida busca simplificar la operación y volverla más eficiente.

Un ajuste de personal sin detalle por áreas ni países

La compañía tenía casi 77.000 empleados al cierre de 2025, según el material difundido junto con el anuncio. No precisó cuántos puestos desaparecerán exactamente ni cómo se distribuirán los recortes entre divisiones, países o niveles jerárquicos.

El cargo de reestructuración de USD 336 millones tampoco fue desglosado en el material disponible. Por eso, el anuncio confirma el monto contable asociado al cambio, pero no permite establecer cuánto corresponde a indemnizaciones, asesorías u otros costos vinculados con la reducción de personal.

Stephen Squeri sostuvo ante analistas que la empresa tiene buen impulso, pero que necesita acelerar la innovación y prepararse para competir con una estructura más ágil en los próximos años. También dijo que la reorganización debería mejorar la capacidad de ejecución y liberar margen para invertir en prioridades del negocio.

La IA entra como argumento para rediseñar la operación

Christophe Le Caillec relacionó la reestructuración con la preparación para la inteligencia artificial. En una entrevista con CNBC, explicó que la empresa busca reducir capas organizativas e incrementar los tramos de control para simplificar la estructura antes de automatizar procesos.

Le Caillec afirmó que una empresa no debería automatizar procesos que todavía no están organizados de manera óptima. Bajo esa lógica, la simplificación interna sería un paso previo para integrar herramientas de inteligencia artificial durante los próximos trimestres y años.

La compañía no indicó qué procesos pretende automatizar primero ni qué sistemas de inteligencia artificial piensa usar. Tampoco precisó si los puestos afectados por el recorte serán sustituidos por automatización o si la reorganización responde a otros objetivos operativos y financieros.

Lo confirmado y lo que sigue sin aclararse

El anuncio mezcla tres elementos: reducción de personal, cargo de reestructuración y una apuesta por modernizar la operación antes de ampliar el uso de inteligencia artificial. Sin embargo, el material divulgado no identifica cuáles áreas recibirán más inversión ni cuál es el ahorro esperado tras los cambios.

La presentación de resultados del tercer trimestre tampoco incluyó, en lo disponible, un desglose del desempeño financiero de ese período. Por eso, el anuncio no permite concluir si el recorte responde a una caída de la demanda, a presión sobre costos o a una decisión de reordenamiento interno.

Para los empleados, quedan abiertas preguntas sobre las áreas afectadas, las fechas de implementación y los criterios de selección. Para el mercado, aún falta saber cómo medirá la empresa el éxito del plan y qué impacto tendrá sobre su operación cotidiana.