El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) condenó las agresiones verbales y amenazas contra el periodista Reynaldo Mozo Zambrano durante la concentración opositora del 22 de octubre en Plaza Venezuela, Caracas. El reportero de Efecto Cocuyo fue señalado de ser un infiltrado chavista y obligado a bajar de la tarima donde hacía la cobertura.

Acusaciones y amenazas durante la cobertura

Según el relato de Mozo, cerca de las 4:30 p. m. Richard Humberto Blanco Bencomo, hijo del exdiputado Richard Blanco, le exigió que se retirara mientras su padre era entrevistado por otro comunicador. Aunque Mozo mostró su credencial y explicó que trabajaba como periodista, Blanco Bencomo desestimó el documento y lo acusó de ser chavista.

El reportero dijo que había más de diez colegas en la tarima y que solo a él le pidieron bajar. Después, manifestó, manifestantes y personas vinculadas al equipo de seguridad de Vente Venezuela lo amenazaron con golpearlo y repitieron que era un infiltrado. Colegas y familiares de presos políticos presentes lo respaldaron.

Una hora más tarde, cuando Mozo y otros periodistas preguntaron a Blanco Bencomo por la acusación, este atribuyó la información a integrantes del equipo de seguridad de Vente Venezuela e intentó disculparse. El reportero afirmó que no milita en un partido y que alertaría formalmente sobre lo ocurrido. El SNTP rechazó los ataques y la hostilidad contra la prensa en su pronunciamiento.

Blanco Bencomo publicó luego una disculpa pública y calificó el episodio como una confusión. Dijo que no era justo atacar sin escuchar a las partes y aseguró que también se había disculpado personalmente al finalizar la actividad, en un mensaje en X.