La actividad económica de Chile cerró el mes de agosto con una contracción interanual del 1%, un resultado marcado por el desempeño negativo del sector extractivo. Según los datos publicados por el Banco Central de Chile, la producción de bienes en su conjunto retrocedió un 4,9% anual, arrastrada principalmente por el sector minero.
El impacto del sector minero
El desplome del 17,4% en la minería fue el factor determinante en el indicador general. Esta caída respondió a una menor extracción de cobre, influenciada por leyes más bajas del mineral, labores de mantenimiento programadas y condiciones climáticas adversas que afectaron las operaciones.
Resiliencia en servicios y comercio
A pesar del retroceso en la minería, otros sectores de la economía chilena mostraron signos de contención. El Imacec no minero registró una expansión anual del 1,4%, apoyado por un crecimiento del 2,2% en el comercio, especialmente en los segmentos automotor y minorista. Asimismo, la generación eléctrica aumentó un 4,9% gracias a una mayor disponibilidad hídrica, mientras que el sector servicios avanzó un 0,8%, destacando el desempeño favorable en el área de la salud.
Ante este panorama, el Banco Central de Chile ajustó recientemente sus proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026, situándolas en un rango estimado de entre 0,25% y 0,75%.


