Con el resultado electoral ya definido, el peso colombiano vuelve a quedar atado a factores macroeconómicos como el petróleo y la política monetaria de la Reserva Federal, aunque el estrecho margen con el que ganó Abelardo De la Espriella introduce una prima de incertidumbre sobre la gobernabilidad.

Un escenario de apreciación moderada

Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66, señaló que el escenario base para el peso colombiano en el tercer trimestre apunta a una apreciación moderada, en un rango de COPO$3.350 a COP$3.550, con el nuevo gobierno como un posible catalizador de confianza para la inversión.

No obstante, el experto advirtió que la corta ventaja electoral limita la magnitud de ese movimiento, precisamente por las dudas que deja sobre la capacidad de gestión del próximo mandatario.

Una elección cerrada

El abogado de derecha Abelardo De la Espriella superó por apenas 250.000 votos al senador de izquierda Iván Cepeda en la contienda presidencial más ajustada de la historia de Colombia.

De la Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, obtuvo 12.958.183 votos, equivalentes al 49,66%. Cepeda, postulado por el Pacto Histórico y aliado del presidente Gustavo Petro, logró 12.707.889 sufragios y un 48,7%.

Lama recordó que el mercado ya descontaba este desenlace desde la primera vuelta del 31 de mayo, pero el margen final fue mucho más estrecho de lo que anticipaban las encuestas, que le daban al ganador una ventaja de entre 3 y 5 puntos. El resultado terminó siendo de apenas 0,94 puntos.

Ese comportamiento, agregó, abre interrogantes sobre la capacidad del nuevo presidente para llevar adelante su agenda económica sin enfrentar resistencia política.

Los cinco factores que seguirán al peso

De acuerdo con Lama, hay cinco variables que marcarán el comportamiento del peso colombiano en los próximos meses:

  • Precio del petróleo (WTI): las conversaciones entre Estados Unidos e Irán siguen abiertas con una hoja de ruta de 60 días. La falta de una reapertura definitiva del Estrecho de Ormuz mantiene un piso alto para el crudo y reduce el margen de apreciación del COP.
  • Política monetaria de la Fed: el mercado asigna ahora una probabilidad de 55% a una alza en julio, según el CME FedWatch, tras el comunicado de Kevin Warsh, presidente de la Fed. Si eso ocurre, el dólar global se fortalecería y presionaría al peso colombiano al alza.
  • Accionar del Banco de la República y la política fiscal: con De la Espriella en el poder se espera mayor ortodoxia fiscal, lo que daría al emisor más espacio para seguir con su ciclo de recortes sin presión política, un factor positivo para el peso en el mediano plazo.
  • Gobernabilidad: el margen de victoria de 0,94 puntos podría complicar la aprobación de reformas. El mercado estará atento a las primeras señales del equipo económico y a la composición del gabinete.
  • Datos de inflación en Estados Unidos: la dirección final de la Fed y, por extensión, del dólar, dependerá de la evolución mensual del IPC. Si la inflación empieza a ceder desde el 4,2% actual, perdería fuerza el escenario hawkish de Warsh.

Riesgo principal: el frente monetario

Lama afirmó que el principal riesgo para el peso colombiano no es político, sino monetario. A su juicio, un endurecimiento adicional de la Fed en julio o septiembre revertiría parcialmente los flujos de carry trade que han respaldado al COP en 2026.

En ese escenario adverso, el tipo de cambio podría moverse hacia la zona de COP$3.650 a COP$3.750, con lo que se borraría buena parte de la apreciación generada por el resultado electoral.