El dólar oficial mayorista en Argentina aceleró su avance en las últimas semanas y volvió a ubicarse por encima de los ARS$1.460 este martes 23 de junio, luego de haber estado por debajo de ARS$1.350. El movimiento reabre las proyecciones para el cierre de 2026, en un escenario en el que bancos, consultoras y economistas prevén una suba, aunque sin sobresaltos bruscos.
El mercado espera un tipo de cambio más alto
Los analistas que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina estiman que el dólar oficial mayorista llegaría a ARS$1.658 en diciembre. Ese nivel implica un aumento de 13,45% frente al valor registrado este martes 23 de junio.
Si esa previsión se cumple, la divisa acumularía una suba cercana al 14% en 2026, por debajo de la inflación que el mismo REM calcula en 19,9%. Para mayo de 2027, el relevamiento ubica al tipo de cambio en ARS$1.760.
Qué proyectan los bancos globales
Las proyecciones de bancos internacionales y firmas de investigación apuntan también a un peso argentino más débil hacia fin de año, aunque con diferencias marcadas entre estimaciones. La mediana para el cuarto trimestre se ubica en ARS$1.550 y el promedio en ARS$1.628,80.
Entre las principales previsiones relevadas por Bloomberg figuran estas cifras para el oficial mayorista en el tercer y cuarto trimestre de 2026:
- Wells Fargo: ARS$1.483 y ARS$1.539
- JPMorgan Chase: ARS$1.500 y ARS$1.550
- MUFG: ARS$1.500 y ARS$1.550
- Capital Economics: ARS$1.639,57 y ARS$1.800
- Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA): ARS$1.600 y ARS$1.705
La distancia entre la estimación más baja y la más alta para el cuarto trimestre supera los ARS$260, una brecha que refleja el desacuerdo sobre el impacto que tendrán las nuevas condiciones económicas en la segunda mitad del año. Dentro de ese universo, la previsión más alta para diciembre llega a ARS$1.800, mientras que la más conservadora se ubica en ARS$1.539.
Menor oferta de dólares en el segundo semestre
Sebastián Menescaldi, economista de EcoGo, considera que el segundo semestre arrancó con un escenario distinto al que sostuvo la calma cambiaria en la primera parte del año. Según explicó, el peso se apreció en términos reales casi 12% entre puntas en la primera mitad de 2026, con un avance de más del 14% frente al dólar estadounidense y de 12% respecto del real.
Ese comportamiento estuvo acompañado por un contexto financiero favorable para la Argentina, con un dólar global debilitado y condiciones que beneficiaron a los mercados emergentes.
Menescaldi sostuvo que la estabilidad cambiaria de los primeros meses se apoyó en una fuerte entrada de divisas: un saldo comercial cercano a US$15.000 millones en el semestre, frente a los US$11.000 millones de todo 2025; préstamos en dólares que aumentaron en US$5.000 millones; y una oferta adicional de unos US$12.300 millones proveniente de la toma de deuda corporativa.
“Todo eso generó un contexto donde el tipo de cambio no fue noticia, no avanzó, y estuvo bastante calmo”, resumió el economista.
Para la segunda mitad del año, EcoGo espera un cambio de tendencia. Por la estacionalidad de la liquidación agrícola —cerca del 40% se concreta antes de junio, cuando los productores afrontan pagos de fertilizantes y labores— y por una menor toma de crédito, la consultora estima que el saldo comercial del segundo semestre caerá a menos de la mitad, en torno a US$6.000 millones.
El economista aclaró que la oferta del campo seguirá siendo alta, pero ya no estará bajo la misma presión para liquidar. También señaló que la liquidez del sistema está bajando y que los préstamos en dólares serán más acotados, mientras las empresas aceleran emisiones de deuda antes de una posible suba de tasas en Estados Unidos.
Con ese panorama, EcoGo calcula que el Banco Central está hoy a unos US$1.500 millones de cumplir el objetivo de reservas netas pactado con el FMI para fin de año. La firma proyecta una suba promedio de 2,3% en el semestre y un cierre de año en torno a ARS$1.670.
Una corrección gradual, no abrupta
Fernando Marull, director de la consultora FMyA, maneja un rango parecido. Su estimación ubica al dólar entre ARS$1.650 y ARS$1.670 hacia fin de año, un poco por encima de lo que descuenta el mercado de futuros, que lo sitúa cerca de ARS$1.630-1.640.
Marull atribuye esa diferencia a un mercado que tenderá a equilibrarse. A su juicio, la oferta seguirá fluida, pero la demanda será algo más alta que en el primer semestre, sobre todo por parte de ahorristas e importadores, luego de varios meses de compras deprimidas.
El economista afirmó que junio ya se adelantó respecto de la perspectiva que manejaba la consultora hace dos o tres meses, aunque descartó un salto brusco. Previó un dólar que irá moviéndose de forma gradual, “pero nada disruptivo”.
También señaló que el Gobierno acompañará ese ajuste con compra de reservas, venta de cobertura cambiaria y un leve aumento de las tasas de interés, como ocurrió durante junio. El objetivo, dijo, es llegar a la previa de 2027 con un dólar algo más alto y con menor pérdida frente a la inflación en los próximos meses.
El contexto internacional
El ajuste local ocurre en un escenario global distinto. Oxford Economics informó que el dólar se estabilizó después del fuerte debilitamiento que siguió a los anuncios arancelarios del año pasado. Aun así, la firma calculó que la moneda sigue cotizando alrededor de 5% por debajo del nivel que tendría sin los cambios en la política estadounidense.
Adam Slater, economista líder de la firma, señaló que el dólar no consiguió el impulso que sí tuvo durante el boom tecnológico de fines de los noventa, en parte por una mayor cobertura de activos en dólares por parte de inversores extranjeros.
De todos modos, advirtió que no aparecen señales de una pérdida de su condición de moneda de reserva. Sus participaciones en reservas globales, emisión de bonos y financiamiento del comercio permanecen estables y muy por encima del peso de Estados Unidos en el PIB mundial.
