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Bitcoin cae por debajo del Rainbow Chart y cuestiona la vigencia del modelo

Bitcoin se mantiene cerca de 62.500 dólares, luego de caer alrededor de 3% en la jornada y ubicarse aproximadamente a la mitad de su récord de octubre,…

Bitcoin vuelve al centro del debate mientras analistas discuten si ya tocó su piso

Bitcoin se mantiene cerca de 62.500 dólares, luego de caer alrededor de 3% en la jornada y ubicarse aproximadamente a la mitad de su récord de octubre, mientras el Rainbow Chart lo muestra por debajo de su banda más baja. La referencia a que todos los modelos están mal, aunque algunos resulten útiles, vuelve a cobrar peso en medio del debate sobre la validez de este indicador.

El Rainbow Chart pierde su piso

El Rainbow Chart compara el precio de Bitcoin con una regresión logarítmica y distribuye el rango en bandas de color que representan distintas zonas de sentimiento. En la parte superior se ubica la euforia, marcada en rojo, mientras que en la base aparecen las zonas de mayor pesimismo y, en la versión original, una franja morada señalada como “Bitcoin está muerto”.

El gráfico apareció por primera vez en 2014, a partir de una idea publicada por un usuario de Reddit, y luego un colaborador de Bitcointalk lo combinó con la regresión logarítmica que dio forma a las bandas actuales. Durante buena parte de la historia de Bitcoin, el indicador acompañó los ciclos: los máximos tocaron las zonas rojas y los mínimos llegaron a los tramos azules y morados.

En la versión actualizada que muestra Coinglass, el modelo se reduce a nueve bandas y elimina la franja morada inferior. La zona más baja pasa a ser “¡Liquidación total!”. Aun así, Bitcoin ya cotiza por debajo de ese nivel, fuera del rango definido por el esquema. Esa ruptura solo se había visto una vez antes, cerca del mínimo bajista de 2022.

Desde una lectura de valor, ese quiebre puede interpretarse como una oportunidad de entrada excepcional. Sin embargo, también deja abierta la duda de si el modelo todavía conserva capacidad explicativa en tiempo real.

El antecedente del Stock-to-Flow

La discusión sobre el Rainbow Chart recuerda lo ocurrido con el Stock-to-Flow (S2F), el modelo de escasez presentado por el analista seudónimo PlanB en 2019. La propuesta vinculó el precio de Bitcoin con su oferta decreciente, a partir de la reducción de la emisión después de cada halving.

Durante años, el esquema pareció funcionar: el precio se movió cerca de la línea del modelo en 2013, 2017 y 2021, lo que le dio credibilidad. Pero después del halving de 2024, el cálculo apuntaba a unos 500.000 dólares, mientras Bitcoin solo alcanzó un máximo cercano a 126.000 dólares en octubre de 2025, cerca de 75% por debajo del objetivo.

En Glassnode, el ratio Stock-to-Flow muestra el precio dividido por el valor del modelo, una relación que durante años tendía hacia uno y que ahora cae hacia cero. Ese comportamiento sugiere que la desviación ya no se corrige sola y que el modelo sigue arrojando una cifra que el mercado no confirma.

El gráfico de desviación Stock-to-Flow refuerza esa lectura, al mostrar cómo el precio se aleja del valor proyectado. PlanB incluso ha sugerido que Bitcoin podría acercarse a 5 millones de dólares para el halving de 2028, una proyección que el precio actual hace difícil de sostener.

Una curva de crecimiento que ya no luce igual

Los críticos del S2F señalan un problema de fondo: el modelo solo mide la oferta e ignora la demanda, que es la fuerza que realmente mueve el precio en momentos de tensión de mercado. El Rainbow Chart comparte parte de esa fragilidad, porque ambos dependen de un crecimiento exponencial constante.

Hoy Bitcoin es un activo de 1,25 billones de dólares, y los montos más grandes tienden a crecer con menos velocidad a medida que el mercado madura. Ese cambio es justamente lo que un modelo exponencial antiguo no incorpora con claridad. En la actualidad, muchos analistas prefieren un enfoque basado en la ley de potencia, bajo el cual Bitcoin seguiría subiendo, pero a un ritmo cada vez más lento.

Por ahora, Bitcoin continúa lejos de las bandas superiores del Rainbow Chart y además rompió la inferior. Una recuperación sostenida lo devolvería al rango del modelo y reduciría las dudas. Si permanece por debajo durante más tiempo, la señal sería cada vez más clara: el gráfico que antes contenía el precio podría estar fallando en tiempo real.

Bitcoin no está muerto. La pregunta es si el modelo que bautizó la banda más baja del Rainbow Chart sigue vivo.

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