Los Golden State Warriors dejaron de emitir los pagos correspondientes al salario de Kristaps Porzingis, valorado en 20 millones de dólares, al alegar que el pívot no está prestando servicios activos al equipo.
Al mismo tiempo, la organización conserva margen para negociar su salida y mover el contrato antes de la fecha límite de traspasos del 11 de febrero.
Un contrato que sigue en el mercado
La gerencia deportiva mantiene abiertas las conversaciones con otros equipos y busca aprovechar un acuerdo económico que expira al cierre de la temporada.
Para una franquicia interesada en aliviar su carga salarial, absorber ese contrato puede ser una opción atractiva, aunque el movimiento dependerá de que alguna parte cierre un trato antes de la fecha límite.





