Nikola Jokic sumó otro hito a su carrera al llegar a 90 partidos en los que asegura el triple-doble antes de disputar el último cuarto, una marca que supera a cualquier otro competidor de las últimas cuatro décadas en la NBA.
La cifra retrata el peso que ejerce el pívot serbio desde el arranque de los partidos: anota, rebotea y distribuye sin depender de los minutos decisivos para inclinar el trámite a favor de su equipo.
Una producción que se completa en tres parciales
El dato pone el foco en una rareza estadística: Jokic puede cerrar una actuación de triple-doble antes del cuarto período, algo que exige producción sostenida en ataque, control de los tableros y visión de pase en toda la cancha.
En esa secuencia, el europeo impone el ritmo del juego y deja atrás a otros referentes históricos en una categoría que mide impacto más allá del marcador final.





