La Federación Británica de Atletismo (UKA) abrió una investigación independiente contra el antiguo entrenador Alberto Salazar, suspendido a finales de septiembre durante cuatro años por «incitación» al dopaje, por parte de la Agencia Antidopaje Estadounidense (Usada).
La investigación busca establecer si la UKA tenía que haber prohibido la colaboración entre el técnico estadounidense de 61 años y Mo Farah, el británico cuatro veces campeón olímpico y seis veces campeón mundial (5.000 y 10.000 metros), cuando ya se habían formulado alegaciones contra los métodos de Salazar, en 2015 y 2017.
La UKA está inmersa en una crisis profunda tras la dimisión en octubre de su director técnico nacional, Neil Black, tras la suspensión de Salazar, al que en el pasado había calificado de «genio».
Con Black, la UKA había contratado al técnico de origen cubano en 2013 como consejero para su programa de resistencia.
