El base de los Dallas Mavericks, Kyrie Irving, aseguró que se encuentra en plena forma física y sin ningún tipo de restricción tras superar la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda, una grave lesión que lo apartó de las canchas durante 19 meses.
El regreso a la cancha y la reflexión personal
Durante la jornada de atención a los medios previa al inicio de la pretemporada, el jugador de 34 años se dirigió por primera vez a los periodistas desde su lesión sufrida el 3 de marzo de 2025. El base expresó su entusiasmo por volver a competir y dejar atrás el prolongado periodo de recuperación.
El tiempo alejado de la competición le permitió reflexionar sobre su carrera y su rol dentro y fuera del tabloncillo. El veterano señaló que busca consolidarse como un mejor líder, comunicador y modelo de madurez para sus compañeros de equipo.
Una franquicia transformada con nuevo cuerpo técnico
Los Mavericks afrontan el nuevo curso tras una campaña anterior desafiante en la que finalizaron con un registro de 26 victorias y 56 derrotas. Ante este panorama, la gerencia incorporó a Masai Ujiri como presidente de la organización y a Dusty May como entrenador principal, procedente del baloncesto universitario.
En esta nueva etapa, Irving compartirá la ofensiva con Cooper Flagg, el novato del año de la temporada pasada. Ambos jugadores han mantenido sesiones de entrenamiento conjuntas durante el verano para afianzar su compenetración en la cancha de cara a los próximos compromisos oficiales.
