Stephen Curry continuará su carrera deportiva vistiendo el uniforme de los Golden State Warriors tras firmar una nueva extensión contractual que garantiza su permanencia en la franquicia californiana. El estelar armador acordó un contrato por dos años y 116 millones de dólares, un movimiento que disipa cualquier rumor sobre un posible traspaso y asegura su continuidad a largo plazo en San Francisco.

Un acuerdo financiero sin precedentes

De acuerdo con los reportes compartidos por el periodista Shams Charania, el pacto incluye una opción de jugador para la campaña 2028-29. Por su parte, el analista Bobby Marks destacó que el jugador aceptó 20 millones de dólares menos del máximo permitido para otorgarle a la gerencia un mayor margen salarial de cara a los próximos movimientos de la plantilla.

Pese a este sacrificio económico, la firma consolida un hito financiero en la liga estadounidense, convirtiendo al base en el primer basquetbolista en alcanzar los 600 millones de dólares en ingresos acumulados a lo largo de su trayectoria profesional.

Legado inquebrantable en la Bahía

El gerente general de la organización, Mike Dunleavy Jr., celebró la continuidad del emblemático jugador mediante un comunicado oficial en el que resaltó su impacto tanto dentro como fuera de la cancha durante las últimas 17 temporadas. El armador acumula cuatro anillos de campeonato, dos galardones de Jugador Más Valioso y múltiples récords históricos en la franquicia, destacando como el máximo anotador y triplero del equipo.

El objetivo de relanzar al equipo

Tras una campaña compleja donde los Warriors registraron una marca de 37-45 y quedaron marginados de la postemporada, el compromiso del referente absoluto busca devolverle el protagonismo competitivo al conjunto californiano en medio de su actual proceso de transición deportiva.