La batalla jurídica electoral en la Federación Venezolana de Baloncesto podría durar años o resolverse pronto, de acuerdo al prisma por el que se mire la lucha entre la actual Junta Directiva de la FVB y el movimiento Somos Venezuela.
Carmelo Cortez, quien desde 1993 ejerce el cargo de presidente de la entidad, desconoció ayer la Asamblea General de la FVB que se reunió el pasado lunes en la sede del Comité Olímpico Venezolano, y designó una Comisión Electoral para organizar los comicios.
“Esa Asamblea que extrañamente se reunió en el COV es írrita y vamos a agotar todas las vías jurídicas para demostrar su ilegalidad”, anunció Cortez al diario Líder, al tiempo que acusaba al tercer NBA del país, Greivis Vázquez, de dirigir los hilos del grupo Somos Baloncesto y de boicotear la Asamblea convocada por la actual Junta Directiva de la FVB.
El dirigente acusó a Somos Baloncesto de “forjar actas para elegir delegados que no son representante genuinos de la Federación de Baloncesto”, y expuso los casos de Delta Amacuro que eligió dirigentes que no participaron en los eventos de la FVB.
