Luis Arráez volvió a exhibir su capacidad como bateador de contacto este martes, aunque su actuación no evitó la derrota de los Gigantes de San Francisco 8-2 ante los Cascabeles de Arizona. Al venezolano solo le faltó el doble para completar la escalera por segunda vez en su carrera.

Un triple y un jonrón para sostener el ataque

«La Regadera» abrió el juego con un sencillo en cuenta de 0-2 ante los envíos de Brandon Pfaadt. Más tarde, en el tercer inning, disparó su séptimo triple de la campaña, tras recorrer desde el plato hasta tercera en 12.65 segundos y a una velocidad de 28.1 pies por segundo.

Luego, descargó su cuarto cuadrangular de la zafra al conectar un sinker de Pfaadt que salió de su bate a 104.4 mph y viajó 399 pies hacia el jardín derecho.

El batazo quedó registrado en la publicación del juego.

Una línea ofensiva que sigue creciendo

Arráez terminó la jornada de 4-3, con una carrera anotada y una remolcada, la número 32 de la temporada. Además, dejó su promedio en .331, con 105 inatrapables en 317 turnos, 29 extrabases —incluidos 18 dobles— y un OPS de .836.

También atraviesa un buen momento reciente: en sus últimos siete compromisos batea para .458, con 11 hits en 24 turnos, cuatro anotadas, dos impulsadas y un slugging de .792.