Con la Fecha Límite de Cambios cada vez más cerca y los Filis a una victoria de llegar a 50 triunfos, la atención en Filadelfia también pasa por lo que ya tiene en casa. Entre esas piezas está el venezolano José Alvarado, a quien el club necesita recuperar para el tramo decisivo de la temporada.

Filadelfia busca soluciones internas para el relevo

La necesidad de sumar brazos para los innings de mayor presión es clara, pero el club también mira hacia su propio vestuario. Filadelfia evalúa opciones para sostener un bullpen que ha cargado una alta cantidad de trabajo y que necesita respuestas inmediatas en la segunda mitad.

En ese panorama, Alvarado aparece como una de las apuestas más importantes. El zurdo de 31 años comenzó la campaña como una de las piezas más confiables para los capítulos finales, aunque su efectividad de 6.10 ha recortado su papel como puente hacia el cerrador dominicano Jhoan Durán.

El problema no se limita a él. Kyle Backus, Chase Shugart y Tanner Banks también han mostrado altibajos, mientras Brad Keller permanece en la lista de lesionados. Aun así, otros relevistas han rendido mejor como preparadores, lo que deja a Filadelfia con margen para esperar una mejora de sus brazos zurdos.

Los números de Alvarado dicen una cosa y sus métricas, otra

El venezolano viene de su mejor temporada con los Filis en 2023, cuando registró efectividad de 1.74 en 42 presentaciones. Esta campaña, en cambio, arrastra marcas personales negativas en promedio de bateo en contra (.311), WHIP (1.68), carreras limpias (21), hits (41) y bateadores golpeados (seis).

Sin embargo, los datos subyacentes muestran un escenario menos alarmante. Su efectividad esperada es de 3.82 y su promedio de bateo en contra esperado es de .242, cifras bastante mejores que las reales. También mantiene una tasa de swings en blanco de 29.7% y provoca persecuciones fuera de la zona en 36.6% de los casos.

El problema parece estar en la ubicación de sus lanzamientos. Alvarado usa dos pitcheos el 97% de las veces —sinker y recta cortada—, pero su porcentaje general en la zona de 42.8% es el más bajo de su carrera. Eso lo expone a depender demasiado de su sinker cuando el cutter no se convierte en strike cantado o en un swing fallido.

Un cierre fuerte puede cambiar su papel en octubre

Mattingly, manager interino, dijo tras la derrota del jueves que el repertorio del zurdo “es bueno” y que “está lanzando la pelota bien”, pese a las dos rayitas permitidas. Antes de esa salida, Alvarado había ponchado a siete bateadores en cuatro presentaciones en blanco, una señal de que puede estar cerca de corregir el rumbo.

El reto, no obstante, sigue siendo traducir esos destellos en resultados sostenidos. Los Filis necesitarán que su bullpen mejore en la segunda mitad, con o sin movimientos en la Fecha Límite de Cambios, si quieren sostenerse en la pelea del Este de la Liga Nacional y aspirar a una postemporada larga.

En ese escenario, el brazo venezolano sigue siendo una de las apuestas más sensibles del club: no por lo que ha mostrado hasta ahora, sino por lo que todavía puede recuperar.