Los organizadores del Gran Premio de Fórmula Uno de Estados Unidos tienen la esperanza de que la cantante Taylor Swift atraiga a nuevos aficionados y asegure un lleno total en la carrera, cuya sede fue confirmada el miércoles en Austin, Texas, tras meses de incertidumbre.
El jefe del circuito, Bobby Epstein, dijo a Reuters que la carrera, que estaba en duda debido a la amenaza de un recorte de los fondos estatales, tiene ahora un futuro brillante. «Creo que va a estar aquí por un largo tiempo», sostuvo Epstein en una entrevista telefónica.
Swift, ganadora de 10 premios Grammy y cuyo quinto álbum «1989» vendió casi 1,3 millones de copias en su semana de debut el año pasado, será la principal atracción del evento el sábado 22 de octubre, cuando se disputarán las clasificaciones.
Epstein dijo que el objetivo era llegar a personas que tradicionalmente no asisten a la Fórmula Uno y animar a los clásicos aficionados a que acudan en familia. «Esa es la verdadera clave. ¿Cómo podemos ampliar nuestra audiencia? Eso es lo que hace esta cabeza de cartel», dijo Epstein en referencia a la cantante estadounidense.
