El descubrimiento inicial

En 1835, Alexander Burnes, un oficial británico, adquirió un rollo de papel en la costa noroeste de la India que contenía una carta de navegación del mar Rojo y el golfo de Adén. La Royal Geographical Society lo recibió y lo archivó en un cajón, creyendo que era un documento decorativo y no útil.

Revelación reciente

Durante casi dos siglos, se consideró que la carta estaba errónea. Sin embargo, estábamos equivocados. John P. Cooper y su equipo de la Universidad de Exeter revisaron el material y demostraron que la carta funcionaba como una herramienta de navegación operativa, abriéndose solo en la sección utilizada por el navegante.

El método de la carta

La carta presenta más de 180 islas, arrecifes y puntos de referencia que, en conjunto, no muestran continuidad. Al analizar fragmentos, se revela que la intención era mantener la línea de navegación y servir como recordatorio mnemotécnico para los marineros.