Orinar en público se ha convertido en tal inconveniente en San Francisco que la municipalidad ha pintado nueve muros con una pintura repelente que hace rebotar la orina sobre el infractor. Es la medida más reciente para lidiar con un problema crónico.
Mohammed Nuru, director del departamento de obras públicas de San Francisco, dice que los contraventores se arrepentirán después de un solo intento. «Si tienes que ir, busca el lugar adecuado», sentenció.
Nuru siguió el ejemplo de Alemania, donde los muros en el sector St. Pauli de Hamburgo están pintados con ese material para estimular a los bebedores nocturnos a buscar un mingitorio en vez de orinar en la calle.
El problema ha sido tan persistente en San Francisco que recientemente un poste corroído por orina cayó recientemente sobre un automóvil. La municipalidad parece ser la única en la nación que usa Ultra-Ever Dry, de una empresa con sede en la Florida, y ya ha recibido una serie de consultas sobre los resultados.
