Tiene 80 años y trabaja como auxiliar de vuelo desde hace casi seis décadas, Bette Nash tiene una larga vida laboral que probablemente la ha convertido en la azafata en ejercicio más anciana del mundo.
Nash soñaba con desarrollar esa profesión desde los 16 años y comenzó su primer empleo en el sector en 1957, para la ya inexistente Eastern Airlines. Hoy en día pertenece a la disciplina de la estadounidense American Airlines.
Al explicar su dilatada trayectoria, Nash relata que volar hoy en día es muy diferente que durante la denominada ‘edad de oro’ de la navegación aérea, cuando los aparatos eran un lugar de donde las personas lucían su ropa más elegante y comían con vajilla de porcelana.
«El trabajo era más duro físicamente entonces. Teníamos que servir una gran bandeja de comida y yo era la única azafata del avión», indica Nash, quien recuerda que los Kennedy eran clientes frecuentes. La dedicada mujer todavía reparte bebidas a centenares en vez de comidas a unas decenas, pero sigue encantada con su labor: «Amo a mi gente, conozco a mis clientes y sé lo que quieren».
