Los pasajeros de un avión en Indonesia retrasaron una hora el despegue al negarse a subir por el mal olor que desprendían más de dos toneladas de durian, considerada una de las frutas más apestosas del mundo, estibadas en la bodega del avión.
Los pasajeros del vuelo de la compañía Sriwijaya Air, que el lunes salía de Bengkulu en dirección a Yakarta, se quejaron del mal olor y se negaron a subir al avión, preocupados también por el exceso de peso.
La compañía reconoció que el avión transportaba más de dos toneladas de este fruta pero que no suponía ningún riesgo para el vuelo y que el mal olor se disiparía con el despegue.
«El durian no está clasificado como material peligroso y puede transportarse en un avión», dijo Abdul Rahim , un responsable de la compañía en declaraciones a las cadena de televisión Kompas TV el martes, y atribuyó el mal olor al calor.
