En una lavandería con más de 16 años de trabajo, los bolsillos se han convertido en el lugar donde aparecen los objetos más inesperados: llaves, tarjetas de débito, zarcillos, anillos de boda, medicamentos y hasta municiones.
Objetos que salen de los bolsillos
Doña Cleida Arellano explicó que la rutina exige separar con cuidado la ropa blanca, las toallas, las sábanas y las prendas de distintos colores, además de identificar cada pieza con un nombre o una etiqueta para evitar confusiones.
Sin embargo, lo que más llama la atención termina siendo lo que los clientes olvidan en pantalones, chaquetas y otras prendas. Entre los hallazgos figuran encendedores, tornillos, jeringas intactas, pastillas para la presión, píldoras azules y preservativos femeninos.
Leida dijo que el descubrimiento de municiones le da miedo, porque el calor de la secadora y la fricción pueden convertir un proyectil en un riesgo dentro del taller.



