Los rayos de sol iluminaron en la madrugada del viernes la estatua del faraón Ramsés II en Abu Simbel, en el sur de Egipto, un fenómeno que solo se produce dos veces al año.
Los dos templos de Abu Simbel, tallados en la roca sobre una colina que domina el Nilo, se sitúan a 200 km al sur de Asuán.
Dedicados a Osiris e Isis, fueron construidos por uno de los faraones más conocidos, Ramsés II, que gobernó en Egipto entre 1279 y 1213 a. C.
Varios visitantes, entre ellos responsables egipcios y un grupo de embajadores africanos, pudieron contemplar la estatua de Ramsés II iluminada en la madrugada, según un comunicado del ministerio de Turismo.
