Foto: Captura video
Saltar en trampolín es una de las experiencias más divertidas, pero se debe tener nervios de acero para realizar la práctica sin protección, y en el patio de la casa.
Estos muchachos demostraron que para poder lograrlo se necesita, de manera indispensable, la habilidad para caer y dominar el vértigo.
¿Te atreverías?