El cadáver de una mujer colocado dentro de una maleta apareció en un casillero de la estación de trenes de Tokio, donde permaneció al menos un mes, indicó este lunes la policía japonesa.
La maleta fue abandonada a finales de abril y luego trasladada a un depósito, según la prensa. Tras un mes sin que nadie la reclamara, los responsables de la estación decidieron abrirla y encontraron el cadáver.
«Sentimos un olor extraño cuando abrimos la maleta y luego vimos pelos», explicó un portavoz a la prensa.
El cuerpo pertenece a una mujer de entre 70 y 90 años que mide unos 140 centímetros y fue metido dentro de una maleta de 70 x 50 centímetros.