La edición de enero de 2017 de la revista National Geographic ha generado gran polémica al centrarse en el tema de los niños transgénero y, espécificamente, por mostrar en su portada a una niña de 9 años, quien expresó: “Lo mejor de ser una chica es que ahora no tengo que pretender que soy un chico”.
Avery Jackson, de 9 años, cambió su sexo desde los 7 y se ha convertido en activista del movimiento LGBTI con el apoyo de sus padres, aunque sólo después de que entendieran que esta era la realidad de su hija. “Cuando empecé a vestir como una niña en preescolar, mis amigos estaban bien con eso, pero sus padres no. Pensaron que era contagioso», dice Avery.
La nueva edición cubre las historias de varios niños transgénero en sus propias palabras, temas relacionados, como por ejemplo los juguetes de género –como una Barbie o un G. I. Joe, y el impacto que tienen en los niños
Algunas personas critican la decisión sugiriendo que la revista está intentando «lavar el cerebro de la sociedad» aludiendo a que el cambio de género es normal, otros argumentan que es precipitado un cambio de género a esa edad, según la editora en jefe, Susan Goldberg.

