Las autoridades indias multiplicaron por cinco el precio de la entrada al Taj Mahal para los visitantes locales, con el fin de limitar el número de turistas y reducir los daños causados al monumento turístico más importante de India.
El billete «todo incluido» para el Taj Mahal, mausoleo construido en el siglo XVII por el emperador mongol Shah Jahan en memoria de su esposa Mumtaz Maha, pasó de 50 rupias (0,70 dólares) a 250 rupias (3,50 dólares) para los turistas indios, que son la mayoría de sus 10.000 a 15.000 visitantes diarios.
En cuanto a los turistas extranjeros, pagarán a partir de ahora 19 dólares –contra los 16 dólares de antes– para visitar el famoso palacio de mármol blanco de la ciudad de Agra, en el norte de India.
«Queremos que la gente pague más para limitar la frecuentación», explicó a la AFP un miembro del Servicio de Arqueología de India, la agencia gubernamental responsable del mantenimiento del monumento, visitado por cerca de 6,5 millones de personas en 2016.
