El calor tórrido que afecta a Alemania en este verano boreal ha duplicado el consumo de cerveza y provocado un cuello de botella en la actividad de las recicladoras que proveen envases a la industria cervecera, que pena para aprovisionar al mercado.
Es normal que en verano se dispare el consumo de cerveza, pero debido a las temperaturas estivales excepcionalmente precoces y duradera, se han superado los cálculos de la propia industria cercevera, según Niklas Other, redactor en jefe de la revista «Inside», citado por la agencia de prensa alemana DPA.
La Asociación alemana de cerveceros señaló que este año existe una escasez «particularmente pronunciada» de botellas de cerveza y cajas para transportarlas.
Los alemanes tienen el hábito de devolver las cajas con botellas -de cerveza, agua y otras bebidas- compradas en los supermercados y superficies especializadas pagando una pequeña consigna o depósito. En este momento, el sector llama a los consumidores a devolver tanto como les sea posible antes de partir de vacaciones.
