El rascacielos más alto del mundo, que está siendo construido en Dubái, será culminado en 2019, un año más tarde de lo previsto, declaró este jueves su impulsor, el príncipe saudí Alwaleed bin Talal.
La construcción de la Torre Jeddah empezó hace seis años, y cuando se inaugure su altura superará los 1.000 metros, por encima de la actual Burj Khalifa, también en Dubái.
«El proyecto fue aplazado (…) pero será inaugurado en 2019,» explicó el príncipe a la AFP durante una visita a las obras, a orillas del Mar Rojo.
Alwaleed preside la constructora Kingdom Holding, que lanzó el ambicioso proyecto, y que sufrió rápidamente los efectos de la crisis del precio del petróleo.

