ATLANTA (AP) — Los estudiantes que residen ilegalmente en Estados Unidos ya son elegibles para ser admitidos en dos universidades del estado de Georgia que en los últimos años les prohibió su ingreso.
En 2010, la Junta de Regentes —que administra el sistema de universidades estatales de Georgia— adoptó una política que prohibió aceptar personas que residan ilegalmente en el país a aquellas escuelas que hayan rechazado a solicitantes académicamente calificados en los dos años anteriores. Esa política los excluyó de las cinco escuelas más competidas del estado.
La política, adoptada en octubre de 2010, se adoptó en medio de preocupaciones de la ciudadanía de que los colegios y universidades del estado se estaban viendo abrumados por el ingreso de estudiantes sin residencia legal en el país, haciendo que los contribuyentes subsidiaran su educación y que algunos residentes legales estuvieran siendo desplazados.
Ese lineamiento se implementó a pesar de un estudio realizado por la Junta que concluyó que menos del 1% de los estudiantes universitarios de las universidades públicas del estado no estaban presentes legalmente y que los estudiantes que pagan matrículas de fuera del estado, como se ven obligados quienes residen ilegalmente en el país, pagan más por su educación.