El australiano Jamie Poole, de 29 años, ha sufrido nueve paros cardíacos – tres de ellos en una semana – debido a una extraña condición cardiovascular que produce la detención rítmica de su corazón regularmente.
El joven ha sido diagnosticado con miocardiopatía hipertrófica que consiste en el engrosamiento anormal de las paredes del miocardio (músculo del corazón) que dificultan el bombeo de la sangre al cuerpo. Los especialistas afirmaron que al paciente le quedan 5 años de vida.
Las personas con esta enfermedad sufren de dificultad para respirar, dolor en el pecho o problemas en el sistema eléctrico del órgano, lo que consecuentemente produce comportamientos cardíacos anormales que ponen en riesgo los signos vitales de la persona.
Algunos pacientes puede llevar un vida normal, pero Poole aseveró que su caso está en peor estado porque en cualquier momento puede ser mortal.
