Kendra Jackson, una mujer de 52 años fue diagnosticada con alergias, producto de una secreción nasal que padecía de forma constante.
Sin embargo esta afección nació en 2013 después de un accidente automovilístico traumático, desde entonces la tos, el estornudo y el soplo de la nariz se hicieron frecuentes en su vida.
Jackson recibió un golpe en la espalda y recuerda haber golpeado su cara con fuerza en el tablero. Inicialmente, Jackson pensó que la secreción nasal era un síntoma menor.

«Era como una cascada, continuamente, y luego corría hasta la parte posterior de mi garganta», dijo Jackson. Durante años, doctor tras doctor sugirieron que la secreción nasal provenía de alergias. Pero Jackson dijo que sabía que algo más estaba mal.
En Nebraska Medicine, Jackson fue diagnosticada con una fuga de líquido cefalorraquídeo (LCR). Esencialmente, los doctores le dijeron a Jackson que su fluido cerebral se escapaba por la nariz, aproximadamente varios mililitros al día, así reseñó el portal web El Debate.
La Dra. Barnes explicó que ella y su equipo usaron parte del propio tejido adiposo de Jackson para taponar la fuente de la fuga, un agujero muy pequeño entre su cráneo y las fosas nasales. Jackson le dijo a KETV NewsWatch 7 que la cirugía hizo una gran diferencia.

«Ya no tengo que cargar más con el tejido», dijo Jackson con una sonrisa. Jackson tendrá algunas citas de seguimiento para controlar la presión en su cabeza, pero los médicos esperan que se recupere por completo.