Algunas de las sombrías cárceles victorianas de Gran Bretaña, incluyendo aquella en la que encerraron a Oscar Wilde por homosexualidad, se podrían convertir en hogares para miles de personas bajo un plan anunciado por el gobierno el lunes.
Los edificios de ladrillo rojo del siglo XIX, que fueron construidos cerca de los centros de la ciudad y ahora están en lugares muy ambicionados por los constructores, se transformarán en 3.000 viviendas, al tiempo que se construyen nuevas cárceles para albergar a los internos.
«Muchas de nuestras cárceles son reliquias de la época victoriana ubicadas en emplazamientos de primera», dijo el ministro de Finanzas, George Osborne, antes de una visita a la cárcel de Brixton, en el sur de Londres.
«Vamos a cerrar las viejas cárceles obsoletas de los centros urbanos, y vender los terrenos para construir miles de nuevas viviendas muy necesarias», dijo Osborne.