Adorable y despeinada: la bebé Taylor McGowan, de 18 meses, tiene un cabello imposible de peinar.
Su mamá lo empezó a notar a los 4 meses de edad de la niña, que vive en Chicago con sus padres. Aunque pudo parecer algo común y trivial, la familia acudió al médico junto a la bebé y el diagnóstico fue el siguiente: síndrome de cabello impeinable.
Afecta a una de cada 100 personas en todo el mundo, reseñó el diario argentino La Nación.
Se trata de una rara anomalía en la raíz del pelo; quienes la padecen, a menudo tienen el cabello seco, rizado o de color marrón o rubio claro. El pelo se proyecta fuera y crece en todas las direcciones, lo cual hace que peinarlo sea muy difícil. La anomalía se debe a mutaciones en una de tres genes: PAD13, TGM3 o TCHH. Estos tres genes son responsables de la formación de proteínas en la raíz del pelo.



