Nuestra sociedad nos inunda de miedos y precauciones excesivas, nos recluye cada vez con mayor determinación en la esquina segura del hogar, donde nada te va a pasar. Los medios de información, guiados por poderosas sombras, nos someten a un constante control de nuestros propios actos, obligándote a seguir una serie de normas en los que la base principal es trabaja, produce y consume.
Somos esclavos inconscientes, creemos que nuestro modo de vida no solo es el mejor, sino que además es el único posible, que todo lo ajeno, extranjero y lejano es erróneo, salvaje y en ocasiones peligroso. Lo mejor que podemos hacer es seguir en casa escondidos y recluidos, sometidos, huidizos y asustados del mundo exterior, temerosos y violentos de que nos quiten lo que poseemos.
Pero en el fondo sabemos que la mejor manera de desintoxicación mental que existe, de quitarnos todo este absurdo complejo de superioridad y de enfrentarnos a nuestros miedos infundados y desconectar de la imposición mediática es viajando.
Abandonando nuestra zona de confort y descubriendo nuevos mundos, conociendo personas que piensan diferente, reconociendo, en definitiva, que nuestro rincón no es mejor ni peor que otros, que es diferente, y lo que verdaderamente tiene valor es conocerlos y disfrutarlos. Viajar es la mejor forma de entender que la violencia está dentro de nosotros, alimentada por el miedo. Viajar es el mejor método para acabar con la violencia.
Viajar de forma diferente
Destinos hay muchos, medios de transporte también, formas de realizarlos tantos como personas hay. Y en este sentido, si nos fuera posible, proyectaríamos viajes exclusivos a medida, con todo lujo de detalles, para visitar y ver exactamente lo que queremos de cada lugar que visitemos.
Pues bien, los son una realidad en la agencia de viajes Madox viajes. El mejor método de descubrir nuevos destinos, aprender de nuevas culturas con viajes exclusivos especialmente diseñados para ti. La mejor forma de perder el miedo a viajar, de disfrutar al 100 % del lugar, de reconocer que no importa el suelo que se pisa, sino los ojos con los que se mira.
Todos los lugares son especiales, mágicos y hermosos, todos diferentes, todos con su propio encanto, si además vas con la tranquilidad de un viaje diseñado a tu medida, y el espíritu alegre y festivo del que quiere descubrir nuevos mundos, cada viaje te parecerá un sueño hecho realidad.
Elegir destino
Aquí se complica la cosa. Sabemos que viajar te va a curar de todos los temores que nuestra sociedad infunde en nuestras mentes, que es prácticamente una obligación, como seres humanos, seguir nuestro instinto nómada, al menos de vez en cuando.
Sabemos que viajando nos reconoceremos como parte de la especie humana y no como miembro de un grupo cerrado, local y patriota, seremos conscientes de que pertenecemos a algo más grande.
En ningún lugar como en las grandes ciudades para recibir esa sensación de pertenecer a una comunidad global, de entender y compartir el sentimiento de comunidad. Si queremos, además, conocer una manera diferente de entender este comportamiento, no tenemos que elegir una ciudad en exceso conocida, o masificada turísticamente, podremos dejar que nos sorprenda tanto arquitectónicamente como culturalmente.
En este sentido San Petersburgo va a cumplir todas tus expectativas. Y es que viajar a San Petersburgo significa entrar en la segunda ciudad más grande de Rusia y una de las más grandes de Europa, fundada por el Zar Pedro el Grande, en 1703, con la idea de ser punto de unión con Europa.
Toda la información que necesitas para viajar con seguridad a esta ciudad la tienes en , baste recordar que no se deben perder las visitas obligadas ala Palacio de Invierno, que es a su vez el Museo del Hermitage, la Iglesia del Salvador sobre la sangre derramada (lugar del asesinato del zar Alejandro II) o pasear por la avenida Nevsky, que es la calle más grande e importante de San Petersburgo con más de cuatro kilómetros.
Elegir el momento
Tan importante como elegir el destino es elegir el momento para el viaje, no porque necesitemos una excusa para dejar eso que hemos llamado zona de confort, sino porque hay momentos en los que los necesitamos más intensamente o son propicios para realizarlos, como son los viajes en épocas estivales o, por ejemplo, el inevitable y ansiado viaje de novios.
Son los especialmente deseados, pues a la alegría natural que sentimos por salir de viajes se une que vamos acompañados de la persona que amamos. La celebración del viaje de Luna de Miel siempre será uno de los viajes más especiales que realicemos en nuestra vida y que siempre recordaremos con especial cariño.
Por eso es tan importante elegir con acierto tanto el destino como la agencia que te va a proporcionar todo lo necesario para que sea perfecto. Contar con que todo esté bien atado y a vuestra medida para poder disfrutar de vosotros mismos, de vuestra compañía, de lo que será la mejor manera de conoceros en situaciones distintas a las que se han convivido en la relación.
Para que todo salga a la perfección recuerda que debéis ser previsores, teniendo un profundo conocimiento de los itinerarios y horarios, de las cosas que queréis ver y lugares a visitar. Ajustad vuestro presupuesto a estas visitas, dejando un poco a salvo para alguna emergencia o capricho.
Dependiendo de la fecha que se elija para contraer matrimonio se decidirá el destino, pues hay que tener en cuenta que los países que están por debajo del ecuador viven en estaciones opuestas, así mismo en Asia, en ciertos meses, llegan las temporadas de lluvias que te impedirán salir del hotel, en definitiva, tened muy en cuenta el factor climático allá donde vayáis.
Por último, un consejo; recordad que vais de viaje de novios, es decir, para disfrutar de vuestra compañía en un momento único y maravilloso que es la celebración del compromiso de vuestro amor para siempre, es decir, no intentéis abarcad muchas visitas, no contratéis uno de esos tours maratonianos para ver muchas cosas y que no os de tiempo a respirar.
Guardad tiempo para vosotros dos, para paseos tranquilos y situaciones agradables en espacios idílicos y diferentes, momentos para guardar en vuestros recuerdos en los que el único paisaje sea el color de ojos de vuestra pareja.