La red de Bitcoin atraviesa un proceso de contracción sin precedentes. La media del hashrate de 30 días ha registrado una caída del 19% desde noviembre de 2025, descendiendo de 1.108 EH/s a 898 EH/s, según datos de Glassnode. Este descenso de nueve meses representa la caída más prolongada en la historia de la red.
Un éxodo estructural hacia la inteligencia artificial
A diferencia de crisis anteriores, la actual no responde únicamente a la rentabilidad, sino a un cambio de modelo de negocio. Las empresas mineras están desplazando su infraestructura hacia el sector de la inteligencia artificial, donde los contratos de alojamiento pueden pagar entre 3 y 25 veces más por megavatio que la minería de Bitcoin.
3x a 25x Más rentabilidad por megavatio en el sector de la IA
Este cambio estructural ha provocado que la dificultad de la red se encuentre un 1.1% por debajo de su nivel de hace un año, marcando la primera lectura anual negativa desde agosto de 2021. La presión económica es evidente: se estima que entre el 15% y el 20% de las máquinas actuales operan con pérdidas debido a que el hashprice se mantiene por debajo del punto de equilibrio para las flotas más antiguas.
Impacto en la seguridad y el costo de producción
La reducción de la dificultad ha llevado la métrica de 156 billones a 126.23 billones desde su máximo en noviembre de 2025. Esta contracción afecta directamente la dinámica del mercado, aunque también reduce el costo de producción para los mineros que permanecen en la red.
- Noviembre 2025 Máximo de dificultad cercano a los 156 billones
- Julio 2026 Declaración de bancarrota del pool Poolin
Mientras el precio de Bitcoin se mantiene un 49% por debajo de su máximo de octubre de 2025, la incertidumbre crece sobre si la capacidad perdida por la minería será recuperada o si la red enfrentará un nuevo ciclo con menor respaldo de poder de hash. La señal crítica para los analistas será el comportamiento de la dificultad en los próximos meses.
