Patrick Shyu, exingeniero de Meta y Google, declaró que Bitcoin enfrenta dos «bombas de tiempo» que podrían poner en riesgo su seguridad y sostenibilidad. Según el analista, la disminución de incentivos para los mineros y el avance de la computación cuántica son amenazas que aún no se han resuelto.
Desincentivo económico para los mineros
Shyu señala que el subsidio por bloque se reduce cada cuatro años mediante el proceso de halving, quedando actualmente en 3.125 BTC. Con el próximo halving previsto para 2028, la remuneración de los mineros dependerá cada vez más de las comisiones, que aún no cubren la brecha creciente.
El ingeniero advierte que el 95 % de los Bitcoin ya están minados y que la caída de las comisiones podría desencadenar una «espiral de muerte» en la que los mineros se apaguen, reduciendo la seguridad de la red.
Los datos respaldan la preocupación: la hashprice cayó un 18 % a finales de junio, situándose alrededor de 30 dólares por PH/s.
Riesgo cuántico para la criptografía de Bitcoin
La segunda bomba de tiempo, según Shyu, es la computación cuántica. Un ordenador cuántico lo suficientemente potente podría usar el algoritmo de Shor para romper la criptografía que protege las direcciones de Bitcoin, poniendo en riesgo fondos antiguos.
Expertos como Nic Carter han mencionado un posible «Q‑Day» alrededor de 2035, aunque algunos estudios sitúan la amenaza ya en 2030.
Aunque algunos académicos estiman que atacar la minería requeriría «la energía de una estrella» (21Shares), la industria ya trabaja en soluciones como el BIP‑361, un soft fork que congelaría monedas vulnerables.
Shyu también confesó que vendió todos sus Bitcoin tras sufrir pérdidas significativas, atribuyéndolas en parte al uso de apalancamiento excesivo que provocó liquidaciones cuando el precio cayó cerca del 50 % desde su máximo de octubre de 2025.
