La Universidad Central de Venezuela ha organizado una serie de cursos para formar brigadas de voluntarios que inspeccionarán los edificios de Caracas dañados por el sismo del 24 de junio. En la convocatoria del miércoles 8 de junio se registraron más de 200 participantes, convirtiéndose en el tercer curso y superando los 300 ingenieros y estudiantes capacitados.
La palabra clave: grietas
El profesor Sergio Silva, docente de la facultad, explicó que la presencia y el tamaño de las grietas son el principal indicador de riesgo estructural. “Los sismos dejaron huellas en los muros y las vigas; el tamaño de las grietas nos permite determinar el nivel de peligro”, afirmó. Durante las visitas a los edificios, se ha encontrado que algunos muros fueron retirados sin autorización, lo que complica la evaluación.
Enfoque en la estructura principal
Las inspecciones se centran en vigas y columnas, no en la mampostería. Silva señaló que “es improbable que un elemento estructural luzca bien por fuera y esté deteriorado por dentro”. Además, advirtió sobre los ascensores, recomendando que las familias soliciten una revisión antes de su uso.
Revisión rápida estructural
Estas brigadas recopilarán información que permitirá clasificar cada edificio con una etiqueta verde, amarilla o roja. “Las rojas no significan la muerte de la estructura, pero indican que debe abandonarse inmediatamente”, explicó el profesor. El proceso de capacitación incluye a ingenieros, arquitectos, técnicos superiores de construcción y estudiantes avanzados en la metodología de revisión rápida estructural.
