La noche del pasado miércoles, la capital del estado Zulia vivió una jornada de alta tensión social debido a una serie de manifestaciones ciudadanas motivadas por las recurrentes fallas en el servicio eléctrico. Diversas comunidades expresaron su hartazgo mediante cierres de vías en varios puntos estratégicos de la ciudad, exigiendo respuestas inmediatas a las autoridades competentes ante los prolongados cortes de energía que afectan la cotidianidad de la región.

Trancas y despliegue de seguridad en el norte

En el sector Milagro Norte, los residentes protagonizaron múltiples concentraciones que paralizaron el tránsito vehicular. La situación movilizó rápidamente a distintos cuerpos de seguridad, incluyendo a la Dirección de Seguridad Ciudadana, la Policía Nacional Bolivariana, la policía municipal Polimaracaibo, el Cuerpo de Policía Bolivariana del estado Zulia y efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana. Los reportes ciudadanos compartidos en registros en redes sociales evidenciaron la magnitud del descontento en la zona norte.

Específicamente en áreas como La Bahoneta y Tres Reyes Magos, la presión ejercida por los manifestantes obligó a una pronta intervención. Tras rodear la subestación eléctrica más cercana, los vecinos lograron que el suministro comenzara a restablecerse al cabo de dos horas, un desenlace que fue celebrado efusivamente por los presentes tras comprobar que la acción de calle tuvo un impacto directo en la reactivación del servicio.

Acciones de calle y represión en otros municipios

Paralelamente, la Circunvalación 2 de Maracaibo se convirtió en otro escenario de protesta. Los habitantes del barrio Bolívar decidieron trancar la arteria vial utilizando la quema de cauchos y troncos como medida de presión frente a la oscuridad y la falta de respuestas oficiales. Funcionarios militares se presentaron en el sitio para intentar persuadir a los vecinos de deponer la protesta y despejar la vía.

La tensión no se limitó únicamente a la capital zuliana. En la parroquia Chiquinquirá, perteneciente al municipio Cañada de Urdaneta, los pobladores también salieron a manifestarse de forma pacífica para reclamar por las constantes interrupciones eléctricas. Sin embargo, la protesta en esta localidad se tornó hostil cuando los vecinos denunciaron que los cuerpos de seguridad dispersaron la manifestación mediante el lanzamiento de bombas lacrimógenas, a pesar de la presencia de niños en el lugar.