El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires extendió por dos meses la operación de las siete plantas actuales de la Verificación Técnica Vehicular (VTV), cuyos contratos vencieron el pasado 1 de octubre, para asegurar la continuidad del servicio hasta el 1 de diciembre.

Demora en la incorporación de talleres privados

La prórroga posterga la implementación plena del modelo aprobado en agosto por la Legislatura porteña mediante la Ley 6.963, el cual eliminó el límite numérico de estaciones y habilitó a talleres mecánicos y concesionarias a competir como prestadores con tarifas propias. A pesar de las consultas e interesados inscriptos, ninguna nueva planta particular ha sido habilitada hasta el momento.

Los aspirantes deben cumplir con exigencias técnicas, edilicias y operativas, lo que incluye la designación de un ingeniero matriculado como director técnico, disponibilidad legal del inmueble y equipos específicos de inspección —como frenómetros, luxómetros y analizadores de gases— sujetos a calibraciones periódicas. Asimismo, la normativa exige un sistema informático para transmitir datos en tiempo real a una plataforma centralizada.

La disposición transitoria de la ley contemplaba una integración progresiva para evitar baches operativos. Sin embargo, la información oficial conocida hasta el 16 de octubre no precisó si los nuevos plazos de periodicidad de las revisiones, modificados por la reforma, ya comenzaron a aplicarse durante este periodo de transición.