Cleive Solórzano, panadero de 38 años, cumple casi un año detenido en la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) ubicada en la avenida Urdaneta, en Caracas, tras ser acusado de incitación al odio por un video difundido en la red social TikTok.
La detención ocurrió el 12 de noviembre de 2025 en el Palacio de Justicia, a donde Solórzano acudió para ver a su hermano en una audiencia de presentación por un presunto homicidio. Deysi Rodríguez, esposa de Solórzano, explicó a la organización Espacio Público que la jueza Katherine Espinoza ordenó su arresto bajo el argumento de ofender al Estado por un material audiovisual que mostraba la foto de su hermano junto a uno de sus hijos y la voz de un joven que pedía la libertad de su padre y denunciaba una desaparición forzada. Rodríguez aclaró que el video no fue realizado por su esposo, sino por otro familiar.
Un proceso judicial marcado por retrasos y el impacto familiar
Tras su captura, Solórzano fue presentado ante tribunales el 14 de noviembre de 2025 y la audiencia preliminar se realizó el 3 de febrero de 2026. La apertura de juicio, prevista para el 30 de abril, fue diferida porque la boleta de traslado no llegó al Tribunal 14 de Juicio, y la próxima audiencia quedó fijada para el 21 de octubre de 2026.
La situación ha generado una fuerte sobrecarga para su familia, especialmente para su esposa, quien debe asumir el sustento económico, las labores domésticas y la atención diaria en el centro de detención, donde le lleva tres comidas al día. La pareja tiene cinco hijos, tres de ellos menores: Diego, de 14 años, quien padece una cardiopatía delicada; Williams, de 8 años; y Mateo, de 7 años. Los niños más pequeños no han podido ver a su padre desde los sismos del 24 de junio de 2026, debido a daños estructurales en la sede del Cicpc que prohíben el ingreso de menores.




