El gremio de enfermería pidió dotación urgente y una investigación por la muerte de tres médicos en menos de 15 días.
La directiva del Colegio de Profesionales de Enfermería del estado Barinas pidió al Ministerio de Salud que dote de equipos de protección al personal del Hospital Luis Razetti, ante el riesgo de contagios dentro del centro asistencial tras la muerte de tres médicos en menos de 15 días.
Solicitud de investigación
Los trabajadores de la salud reclamaron además una investigación para determinar qué causó los fallecimientos de Jhovanny Silva, Rafael Díaz y Cecilia Chávez. En el gremio existe la sospecha de que los casos estén relacionados con el virus Guanarito o con otro agente patógeno, por lo que exigieron esclarecer el origen de las muertes y cortar cualquier posible cadena de transmisión.
En el comunicado, los profesionales de enfermería señalaron que el personal carece de trajes de seguridad en la unidad de terapia donde fueron atendidos los médicos fallecidos. También advirtieron sobre la exposición a un agente que puede provocar daños en el cerebro, los pulmones, el hígado y la sangre, lo que elevó la preocupación entre quienes trabajan en el hospital.
La petición incluye la desinfección de la unidad, el restablecimiento de los protocolos de aislamiento y el suministro de agua en las instalaciones. De acuerdo con el planteamiento del gremio, estas condiciones agravan la vulnerabilidad del personal y dificultan el manejo seguro de pacientes y de áreas críticas del centro de salud.
Casos con nexo epidemiológico
Una fuente consultada que pidió no ser identificada afirmó que la solicitud se basa en la rapidez y gravedad de la enfermedad que afectó a los tres médicos. Según esa versión, presentaron síntomas similares, entre ellos fiebre, compromiso renal, trombocitopenia, prolongación de los tiempos de coagulación y falla multiorgánica.
La misma fuente indicó que los médicos fallecidos trabajaban en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Luis Razetti, mientras que la doctora desempeñaba funciones en un centro privado de salud, aunque mantuvo contacto con sus colegas. Ese vínculo, añadió, permitiría hablar de un nexo epidemiológico directo entre los casos.
Ante esa situación, los trabajadores de la salud también exigieron la toma de muestras para biología molecular, la realización de pancultivos y la revisión del sistema de aire acondicionado en las áreas de trabajo. Asimismo, solicitaron una vigilancia epidemiológica estricta sobre los familiares de las víctimas y sobre el personal que tuvo contacto con ellos.
Como parte de las acciones pedidas, el gremio recordó que el Instituto Nacional de Higiene descartó fiebre amarilla por PCR, por lo que insistieron en que debe precisarse la causa de las muertes. También señalaron que uno de los fallecidos había visitado zonas de campo y realizado trabajos de construcción en su vivienda, factores que suelen asociarse con la presencia de roedores.