Claves

  • Cientos de damnificados pernoctan en plazas, calles y parques de Caracas tras los terremotos del 24 de junio.
  • La lluvia de la madrugada mojó carpas, colchones y pertenencias en Altamira y Los Palos Grandes.
  • Vecinos esperan evaluación de edificios con etiquetas verde, amarillo y rojo para saber si pueden regresar.

Cientos de damnificados que duermen en plazas, calles y parques de Caracas fueron sorprendidos este martes en la madrugada por las fuertes lluvias, una nueva dificultad para familias que perdieron sus hogares o todavía no pueden regresar a ellos tras los terremotos del 24 de junio.

En la plaza Francia de Altamira, en Chacao, decenas de carpas improvisadas siguen siendo refugio para quienes pasan los días a la intemperie. Allí, la lluvia volvió a mojar colchones, ropa y objetos personales, mientras el cielo alternaba entre nubosidad y breves momentos de sol.

Lluvias complican la noche de los refugiados en Caracas tras los sismos

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Altamira amaneció entre carpas mojadas y frío

Francesca Vargas, de 17 años, contó que las carpas se mojaron pese a ser impermeables y que también se empaparon los colchones, los niños, las personas mayores, las mujeres embarazadas y hasta los animales. Dijo además que no han podido conseguir muchos cartones para aislarse del frío y la humedad.

La adolescente, que estaba con su madre y su gato Polo, relató que salió de su casa en San Bernardino cuando comenzaron los movimientos inusuales y luego sintió el terremoto. Desde entonces, no tienen una reubicación segura y permanecen a la espera de respuestas.

Lluvias complican la noche de los refugiados en Caracas tras los sismos

En el lugar también se observaban sábanas y ropa tendidas para secarse, además de colchones y colchonetas ubicados en las escaleras que conectan la plaza con la estación del Metro de Caracas.

Haydeé Cáceres, de 61 años, aseguró que la lluvia la encontró durmiendo y que ha presentado afecciones de salud por la situación. Recordó que perdió su casa y dijo que la ayuda ha sido lenta, aunque insistió en que agradece seguir con vida.

Vecinos siguen en la calle mientras esperan volver a sus edificios

A pocas cuadras de Altamira, en Los Palos Grandes, otro grupo de vecinos permanece en carpas y toldos frente a sus residencias. Aunque varios inmuebles tuvieron daños leves, el temor a nuevas réplicas les impide regresar mientras avanza la evaluación de estructuras con etiquetas verde, amarillo y rojo.

Lluvias complican la noche de los refugiados en Caracas tras los sismos

Keilyn Barreto, vecina del edificio San José, dijo que su familia y otros residentes se han organizado con alimentos, guardias y búsqueda de insumos en centros de acopio. Sin embargo, la madrugada del martes también los golpeó la lluvia, que mojó la carpa y los artículos que tenían alrededor.

Barreto afirmó que al edificio donde vive ya le colocaron el color amarillo y que pueden entrar pocas veces porque está cerca del edificio Petunia, que se desplomó. Señaló que el olor a cadáveres en descomposición sigue siendo intenso y que todavía viven con incertidumbre.

El Paraíso es la urbanización del oeste de Caracas más afectada por los terremotos, especialmente el sector Las Fuentes, donde colapsó por completo el edificio San Judas Tadeo. Allí fallecieron siete de las ocho personas que estaban dentro al momento del derrumbe.

Keila Manrique, habitante del edificio Miranda, dijo que no puede dormir en carpas y toldos por sus limitaciones de movilidad. Mientras espera autorización para volver a su vivienda, permanece con otros vecinos junto al inmueble dañado.